jueves 31 de diciembre de 2009

Las mieles del triunfo


¡Lo que hace un buen año! Impensado era hace exactamente 365 días soñar con este presente, con este acoso de fans y pedido de autográfos. Pero el fútbol es así. Las mieles de la victoria generan este tipo de pasiones. En los afiches que la dirigencia hizo para festejar lo obtenido, se vio a un grupo de fanáticas (que siempre vienen a los entrenamientos desde que peleamos el campeonato) fotograféandose y besuqueando a los jugadores atómicos (obviamente la rubia le está dando un nucazo a Lea para besuquear a Lucho pero, bueh, no todos salieron ganando en esta ola de pasión y locura que se generó).
Atención, son dos mujeres para 16. Nos van a pasar por arriba :P. Igual, entre todos, algo vamos a poder hacer.
¡Arriba Átomos! Y que el 2010 empiece y termine tan bien como todo este 2009.

jueves 24 de diciembre de 2009

Cruncho ya está con nosotros


Sí, señoras y señores. Como alguna vez le tocó a Diego Armando Maradona, El Cruncho de la gente vuelve a las canchas. Su médico particular (todos los crá lo tienen) le confirmó que su rodilla no deberá ser operada y entonces el astro atómico regresará a las canchas en dos meses, cuando la lesión desaparezca definitivamente y el delantero de cabellera ondulada esté en condiciones, físicas, psíquicas y matemáticas de jugar.
Vuelve la topadora, el hambre de gol, la alegría de cada partido. Señoras y señores, Cruncho ha vuelto y, aunque no se haya puesto cuenta regresiva, ésta hubiese mostrado: "El Cruncho de la gente ya está con nosotros". Papá Noel se adelantó para la familia atómica. Gracias y bienvenido Cruncho, el 2010 es año de Mundial, así que tenemos muchas jugadas por imitar.

jueves 17 de diciembre de 2009

¡Rayos, somos los mejores!


Por caprichos del destino o inutilidad, cobardía y miserias de los organizadores de Cantilo, A darle Átomos no tiene el título de “campeón”. Pero no importa, porque sinceramente no lo necesitamos. Nos sentimos como tal y nos sabemos los mejores. Y con eso alcanza y sobra. Muchos podrán creer que eso es patético y negador, pero será porque jamás se sintieron campeones desde el corazón.
Fuimos el equipo que más puntos sacó en el Clausura y, por lejos, en la tabla anual. Nadie nos pudo ganar y nos convirtieron apenas 16 goles en contra. Tuvimos al goleador y disfrutamos ambos torneos peleando bien arriba, como nos lo habíamos propuesto en el empanadazo atómico. Cumplimos todos nuestros objetivos y más también.
El gran ganador de este 2009, y permítanme personalizarlo en una persona por el momento, fue Luis Mariani, quien vio luz cuando todo era oscuridad. Todavía recuerdo aquella tarde en la sede de Núñez cuando, al terminar el partido que nos salvó milagrosamente del descenso me abrazo camino al banco de suplentes y me dijo “se viene el embale 2009”. ¿De qué se trataba? Harto de estar sufriendo los partidos, Lucho planificó una serie de entrenamientos y eventos para unir al grupo, o al menos a algunos de nosotros y cambiar radicalmente la forma de pensar. “Vamos a divertirnos y a pelear el próximo torneo arriba”.
Se podía. Y el lo vio antes que todos. Metimos buena pretemporada y los resultados se estuvieron a la vista de todos. Dos partidos perdidos en el año. El primero y el último, ya sin chances, del primer torneo. Después, ninguno nos pudo ganar y muchos festejaron los empates.
Llegamos a un punto donde, lamentablemente, todo dejó de depender de nosotros. Y cuando los mercenarios organizadores tuvieron que cerciorarse, decidieron hacer vista y oídos sordos, como casi siempre que no hay que cobrar algo, y permitieron una injusticia. Así, A Darle Átomos, tuvo que luchar contra todo y contra todos. Sus rivales, el mal arbitraje, la desidia organizativa, las irresponsabilidades. Se cruzó con árbitros cobardes (como todos los equipos), con veedores que no ven, organizadores que no organizan, médicos que no curan (una vez un árbitro tuvo que socorrer a uno de los nuestros porque sino…), vestuarios sin agua caliente (sí, sí, durante once fechas, más de tres meses), cambio de sedes sin consulta, ni aviso, ni disculpas previas, entrega de premios en San Isidro para que no se movieran ni las llevaran a donde los equipos jugaran, y mucho más. En fin, circunstancias que ocurren cuando las personas que organizan tienen un solo valor definido y una mente mediocre: recaudar sin importar la calidad que se ofrece. Si tienen competencia o no, les es indistinto, siempre y cuando los números cierren. Es gente que no entiende de compromiso moral o que no tiene el orgullo de decir “estoy organizando algo que, si bien me es redituable, tiene muchos puntos para corregir”.
Ya está. Esto fue siempre así. Nosotros tenemos la tranquilidad de haberlo dicho desde el primer momento. Cuando nos fue bien pero también cuando nos iba mal. Pero nada empañará este gran 2009 atómico. Se cumplieron todos los objetivos, nos divertimos y disfrutamos cada partido. Jugamos a ganar, siempre y lo logramos casi siempre. Atacamos todos, defendimos todos y dejamos todo. Así se vive el fútbol en A darle Átomos. Fuimos los que más puntos sacamos en el torneo Clausura y los que más sacamos en el año. Tuvimos la valla menos vencida y convertimos más goles que cualquiera. Formamos un gran grupo. Ganamos mucho más de lo que perdimos y convertimos una utopía en realidad, algo difícil de lograr entre tanta gente. Lo que diga el resto, como bien dijo la gloria atómica Guille Ríos, es una anécdota. Cantilo no nos llama campeón ¿ustedes creen que no lo somos?
¡Vamos Rayo, carajo!

PD: Después agrando la foto y el epígrafe. Ahora me tengo que ir.