Ateneo 0 vs A darle Atomos 2
A darle Átomos debía revalorizar el punto obtenido con Cabaret la semana pasada, y para eso solo necesitaba una victoria. Y la logró en la cancha de Tigre que tan bien le sienta para las hazañas. Porque a la ya recordada remontada de un 0-2 con tres goles de Juan Manuel Rodríguez ahora se le suma esta sólida victoria por 2-0 frente al último campeón.
Y la hazaña no fue la victoria en sí porque los equipos eran parejos en todo, pero sí por la factura de los dos golazos del goleador que regresó, Guillermo Durán. El primero tras un pase en profundidad del medio hacia la derecha de Facundo Aranguren que El Poeta blanco corrió e, ingresando al área, la cruzó por arriba del arquero menos vencido del torneo pasado ingresando la pelota en el ángulo derecho del mismo arco donde Juanma había convertido sus tres goles el partido pasado (y cabe destacar que el gol fue muy parecido al primero de aquel 2-3 sobre Pontevedra).
El segundo tanto, cinco minutos después y con 10 por jugar en el primer tiempo, vino tras un rechazo del capitán Adrián Lucuix que Duran peleó frente a tres defensores, la ganó y en el mano a mano con el último zaguero se abrió hacia la izquierda (como solíamos practicar en los entrenamientos) y con su pierna menos hábil cruzó el remate que pegó en el palo izquierdo e ingresó. Hasta el 2-0 no había pasado mucho, salvo algunos desbordes de los delanteros de Ateneo por el sector derecho de la defensa atómica y cabezazos defectuosos de sus delanteros o rechazos de los centrales del Rayo. Pero después del 2-0, en esos últimos diez minutos, Ateneo apretó más y logró complicar al conjunto dirigido por Carlos García, tanto que Juan Pablo Fortuna (de muy buen primer tiempo) evitó un gol en la línea tras centro desde el sector derecho y una salida defectuosa de Martín Niveiros que, pese a ese error, tuvo otra tarde tranquila y segura desde arriba.
En el segundo tiempo, A darle átomos no pudo hacer lo que pidió su técnico debido a una merma física y se dedicó a defender la ventaja obtenida. Y lo hizo muy bien, con dos líneas de 4 bien definidas (con el cambio de Juan Ignacio Otero por Leandro Compton Hall) y con Juanma y Guille esperando para una contra. Luego, con la salida del capitán, lesionado, por Juan Cruz Otero y el reemplazo de Fortuna por el colombiano (golpeado en la previa como correspondía) Sergio Rincón Restrepo. Luis “Jarabina” Mariani pasó a ocupar el puesto de mediocampista central. Con este recambio de aire y el cansancio de Ateneo que fue y fue, el partido se trabó en la mitad de cancha y el asedio dejó de ser tal. Sin embargo una clara situación volvió a gestarse por el sector derecho-centro de la defensa atómica cuando el número 10 ingresó al área a puro dribbling y su remate fuerte al primer palo encontró las manos de Niveiros que la controló como toda la tarde.
Con el capitán ya acalambrado en el banco de suplentes vaya uno a saber por qué, lo único que restaba esperar era el pitazo final que rápidamente llegó para el festejo alocado del plantel atómico que cerró una jornada perfecta: tres puntos de oro para su lucha por permanecer en la categoría, sin recibir goles a pesar de haber sido atacado bastante, la recuperación de su goleador (figura de la cancha) cuyos dos golazos perDurarán en la retina de todos quienes tuvieron el gusto de verlos (Luqitas vos pedí el replay para ambos) y la frase final de un perfecto desconocido que al ver el festejo post partido y escuchar los comentarios felicitó a los jugadores diciéndoles “los felicito por el trato entre ustedes”, lo cual enorgullece y enaltece aún más esta importante victoria que no marca la salvación definitiva pero sí deja al equipo a un paso de la misma. Hay que festejar, pero pensar que todavía falta y el esfuerzo que vienen haciendo va a ser premiado cuando las matemáticas digan que el 2008 recibe a Átomos nuevamente en Primera y que la frase de “llegar para quedarnos” era una idea fija y no simplemente palabras.