Previously on A darle atomos:
8 am. Suena el teléfono: Riiiiing, riiiiiing, riiiiing
- (Sorprendido y asustado) ¿Hola?
- Hola ¿CantiloPelota?
- Sí, soy yo... ¿quién habla?
- ¿Cómo que quién habla? San Pedro, gil, mirá para arriba...
- Ah, sí, ahí estás. Hola
- Escuchame, te lo digo ahora para que no se te complique después. Va a llover. Vas a ver que detrás del arco de cancha cinco, el que da al río, hay un sobre con una carta anónima confirmándote que si largás la jornada te llueve todo.
- No pero, no lo puedo suspender ahora Sanpe... escuchame, arreglemos para la última
- Yo solo cumplo órdenes. Hoy va a llover. Hacé lo que te parezca.
Colgó. CantiloPelota fue al arco de la cancha 5 y efectivamente estaba el sobre. Se sentó en el tronco de suplentes y se tapó la cara pensando, sufriendo. Estaba nervioso. Empezó a llorar.
Automáticamente se inundó la cancha 5 y la jornada quedó suspendida. FfuuuuuuuuaaaAAAAAMMM... PUM... (placa) A darle átomos

A darle átomos 3 vs 0 La ira de Maradona
Objetivo cumplido. A darle átomos hizo lo suyo y ganó llevando la definición a la última fecha, como se lo había propuesto. Ausente su goleador que faltó sin aviso (4 partidos menos tiene y está arriba en la tabla), no le fue fácil, pero lo mereció ampliamente. Durante el primer tiempo el Rayo iba y no podía generar situaciones claras como las que amagaba a hacer en los comienzos de la jugada. Trató de hacerse cargo del partido, de ganar la mitad de cancha y de acorralar a su rival. Tuvo en Guillermo Enrique, Henry, nuestro Tití Henry, al hombre más peligroso de esa primera mitad con sus desbordes por derecha y posteriores centros para Lucas. Pero los intentos e intenciones no se manifestaban del todo en las llegadas. Hubo 2 claras por equipo en esta primera etapa. Los centros-pase de Guille, el tiro de Fabi de zurda y alguna aproximación más que seguramente este viejo cronista no recuerde. Por el lado de la Ira hubo una pelota que quedó boyando después de un córner y el disparo pasó por arriba del travesaño y un contragolpe cuyo centro, también, fue al segundo palo obligando a Lucas a sacar una pelota al ángulo y cumplir la función de arquero de equipo grande: en pocas llegadas tiene que cumplir. Y así lo hizo. Sacó el cabezazo del ángulo y mantuvo el cero en su arco. En el segundo tiempo, y sabiendo que el rival “nos daba” (en realidad no nos daba nada, sino que nosotros se la sacábamos) pelota y campo, decidimos liquidar el partido. Luego de la arenga motivadora de Cruncho, Tití pedía un centro que no podía llegar por la marca del rival que cada vez jugaba con más defensores. Pero en una que retrocedió, agarró la pelota y mandó ese centro que pedía. Lucas, un delantero de Primera, picó entre los centrales y anticipó la salida del arquero para empujar la pelota mansamente hacía la red.
Con este gol el equipo no se relajó y siguió atacando para buscar lo que vino después. Pase de JP para el Poeta y este que define cruzado de zurda para marcar el 2-0. No obstante, relajarse no era una opción y había que seguir atacando para seguir aburriendo a Lucas en nuestro arco. Por eso el córner de JP, la figura de la cancha, se cerró tanto que terminó entrando en el arco para sellar la goleada final. Bien por Carlos que marcó el camino para esa conquista. Para el cierre solo queda el gestazo técnico de Sergio bajando el cambio de frente de JP y dejando la pelota mansita, ahí pegada al pie, como para rematar al arco. Pero como el golombiano es Andrés y no él, su disparo se fue desviado, pero valió el intento y la muy buena proyección.
El equipo cumplió con la expectativa generada y se comprometió en lograr el objetivo que se había propuesto en el empanadazo atómico. Convenció a todos que se podía y, como prometió aquel viernes en el SUM del Capi, peleó el torneo hasta la última fecha. El camino es largo y no hay que relajarse. Esto recién empieza en serio, muchachos, y no depende de nosotros.
Pero los sueños jamás se negocian ni se resignan. Yo sueño, tu sueñas, el sueña, NOSOTROS SOÑAMOS. Y por ese sueño vamos. Porque es lindo tener una ilusión. Te hace avanzar, sentirte vivo. El sábado, Núñez nos espera a partir de las 10 para ganar el último partido, para disfrutarlo, para no olvidarlo jamás. Sigamos dándole átomos. Hasta el final, hasta que el sueño se haga realidad. No nos despierten.